Chihuahua, Chih.— El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) fijó una postura clara de rechazo al incremento del Impuesto Sobre Nómina (ISN) contemplado en el paquete económico estatal 2026, al considerar que la medida no responde a las condiciones económicas actuales de la entidad y podría profundizar la pérdida de empleos. Así lo expresó Leopoldo “Polo” Mares, titular del organismo, tras seguir la sesión del Congreso del Estado en la que se discutió el tema.
Mares señaló que el sector empresarial dio seguimiento al debate legislativo para conocer los argumentos de las distintas fracciones y, sobre todo, el sentido de la votación. Indicó que, aunque algunos representantes de cámaras permanecieron en el recinto, la mayoría tuvo que retirarse para atender sus actividades productivas. “Nos interesa ver quiénes apoyaron nuestra propuesta y con quién contamos para seguir trabajando”, apuntó.
El dirigente empresarial subrayó que el CCE sostuvo diálogo con diputadas y diputados y les expuso argumentos técnicos y económicos en contra del incremento. “Esperamos que los entiendan. No sabemos si votan por convicción propia o por disciplina de grupo; eso se conocerá con la votación pública”, dijo, al descartar cualquier intento de presión o señalamiento político posterior.
En respuesta a versiones sobre un presunto aval de cámaras empresariales al aumento, Mares aclaró que en el CCE convergen 18 presidencias y no siempre existe unanimidad, sin que ello afecte el trabajo conjunto. Reconoció la participación de la Cámara de la Construcción y de su presidente, Julio César Mercado, en diversos proyectos de desarrollo económico, y enfatizó que la diversidad de opiniones no implica respaldo al incremento del ISN.
El titular del CCE fue enfático en separar la discusión económica de la arena política. “Nuestra cancha es la economía, no la política”, sostuvo. Aseguró que no habrá “cacería” contra legisladores y que el objetivo es que se tome la decisión que, a juicio del empresariado, conviene a Chihuahua: votar en contra del aumento al ISN.
Mares advirtió que, de aprobarse el incremento, existen alternativas legales como los amparos, aunque reconoció que no es el escenario ideal. “Un amparo es un precedente negativo; creemos en pagar impuestos para el bien de la comunidad, no en que unos paguen y otros no”, puntualizó.
Al recordar el ajuste al ISN de 2019, explicó que entonces hubo consenso y un contexto económico distinto, con crecimiento del padrón laboral. “Hoy llevamos dos años perdiendo empleos; las condiciones son otras”, afirmó. Recalcó que el empresariado no se opone a contribuir, siempre que los impuestos sean acordes al ciclo económico y tengan resultados visibles.
Finalmente, Polo Mares insistió en que el rechazo al incremento no es definitivo en el tiempo, sino coyuntural. “Si en dos o tres años la economía mejora y se necesita, nos sentaremos a la mesa a dialogar. Hoy, simplemente, no es el momento”, concluyó.